

El abuso de personas mayores ocurre cuando una persona causa daño o angustia a una persona mayor con la que tiene una relación de confianza, como un hijo adulto, su pareja o un cuidador.

- Vivir en la casa de la persona mayor y negarse a ayudar a pagar los gastos, o negarse a cuidar a la persona mayor después de haber acordado hacerlo.

- Negarse a devolver préstamos o abusar del Poder de Representación Legal.

- Robar dinero o pertenencias de la persona mayor, o romper sus pertenencias.

- Obligar a una persona mayor a firmar un testamento, contrato, poder o nombramiento de tutor permanente.

- Desatender a la persona mayor, por ejemplo, no proporcionarle alimentos o atención médica.

- Intimidación, insultos, abuso verbal o decirle repetidamente que tiene demencia.

- Tratar a una persona mayor como si fuera un niño.

- Amenazar con internar a la persona mayor en un asilo o amenazar con dejar de verla.

- Impedir que una persona mayor vea a sus amigos o familia.

- Empujar, dar golpes o ser brusco con una persona mayor.

- Contacto sexual no deseado.
Si cree que usted o alguien que conoce está experimentando abuso de personas mayores, comuníquese con el servicio para personas mayores de su Estado o Territorio.